Usar una crema solar para protegernos del sol es fundamental, pero no TODAS valen. Te explico qué tenemos que tener en cuenta para el elegir una buena crema solar sin tóxicos que cuide de ti y del medio ambiente.

Revisa la lista de ingredientes
A la hora de elegir una crema solar, revisa que no lleve tóxicos, sobre todo disruptores endocrinos que dañan el equilibrio hormonal.
En el mercado encontramos dos tipos de filtros solares: los filtros químicos y los filtros físicos o minerales.
Los filtros químicos son sustancias sintéticas, se encuentran en las cremas solares convencionales y están creadas en el laboratorio. Estos filtros pueden resultar dañinos para nuestra salud y el medio ambiente. Pueden actuar como disruptores endocrinos e interferir en el sistema hormonal y otros sistemas como el nervioso y el inmunológico, son potencialmente cancerígenos y pueden causar alergias e irritaciones en la piel.
Además de ser perjudiciales para nuestra salud, también contaminan nuestros mares y océanos, y pueden provocar el blanqueamiento y la muerte de los arrecifes de coral.
Los filtros físicos o minerales son los más recomendables, los encontramos en las cremas solares econaturales. Estos filtros crean una pantalla sobre la piel, como una barrera opaca que actúa como si fuera un espejo. Así se impide que los rayos solares penetren en el cuerpo. Además ofrecen una protección no solo frente a las radiaciones UVA, sino también frente a las UVB. No contaminan el medio ambiente y son muy beneficiosos para nuestra salud.
Qué filtros solares hay que evitar
Los filtros químicos son los más utilizados en la cosmética convencional. Los más habituales son: la oxibenzonza, el octinoxato y el homosalato. Además estas cremas solares convencionales pueden contener otros ingredientes dañinos para nuestra salud y el ecosistema marino: como perfumes, conservantes irritantes, parabenos y otros derivados del petróleo.
Qué tiene que tener una buena crema solar
Los filtros físicos o minerales y extractos vegetales, los más habituales son el dióxido de titanio o el óxido de zinc, el dióxido de magnesio y el carbonato cálcico. Siempre que su presentación no sea en forma de nanopartículas.
Una crema econatural utiliza materias primas vegetales (esencias florales, aceites, mantecas, ceras, etc.) con efecto reparador, regenerador y antioxidante para nuestra piel. Además evitan perfumes, parabenos, colorantes y emulgentes sintéticos, impidiendo de esta manera que se produzcan las reacciones alérgicas que a veces provocan las cremas convencionales y los filtros químicos.
Que tenga una certificación reconocida
Lo mejor opción es una crema solar con certificación natural y ecológica reconocida como Cosmebio, Ecocert, Cosmos, Natrue, BDIH, ICEA, BIO, etc. Esto nos garantiza que sus ingredientes no resultan perjudiciales para nuestra salud y el planeta.
Evitar las etiquetas con las palabras «natural» u «orgánico» si no hay una certificación y una buena lista de ingredientes.

UN BUENA CREMA SOLAR DEBE CUIDAR NUESTRA SALUD Y EL MEDIO AMIBIENTE
Por suerte, cada vez son más los laboratorios que utilizan filtros minerales y buscan alternativas más saludables.
Entre las opciones que encontramos en el mercado, una de mis favoritas son las cremas solares de Biocenter Distribución, que además de cuidar todo tipo de pieles (incluso las pieles sensibles como la mía), también cuidan el ecosistema marino. Además se extienden fácilmente y no irritan los ojos. Son ideales para toda la familia.
Sus cremas solares en spray, disponibles en factor 50 y factor 30 están libres de filtros químicos, parabenos y derivados del petróleo. Son 100% ecológicas y naturales, ricas en aceite de argán, árnica y filtros físicos o minerales. Además es cosmética certificada BIO según el estándar Suolo e Salute a nivel europeo.
Recuerda, aunque el sol es muy beneficioso para nuestra salud, hay que tomarlo con moderación. El exceso de sol puede ser un riesgo. La mejor hora para tomarlo a primera y a última hora de la tarde.
Publicado por Conchi Criado
