Romanesco

Fotor_158246917682345

Hoy te invito a conocer una joya de la naturaleza, la col romanesco. También llamada romanescu, col italiana o col fractal.

Os aconsejo que si no lo conocéis lo incorporéis a vuestra dieta, sobre todo las personas que os encanta el brócoli y no os sienta muy bien. El romanesco es una opción fantástica, ya que se cocina igual que el brócoli, tiene un sabor muy parecido, pero se digiere muchísmo mejor y así evitas esas molestias.

Lo podéis encontrar en los mercados de septiembre a abril.

¿Qué es el romanesco?

Es un vegetal que pertenece a la familia de las crucíferas, igual que el brócoli, la col, la coliflor, el nabo, etc. No se trata de una mezcla entre el brócoli y la coliflor, sino una variedad de coliflor italiana.

Su sabor es más dulce que el del brócoli  y más suave que el de la coliflor.

Propiedades del romanesco

Contiene una gran cantidad de  nutrientes muy beneficiosos para nuestra salud.

  • Es una fuente de vitaminas como Vitamina C (una ración de 100 gramos cubre el total de la cantidad diaria recomendada), Vitamina K, Vitamina antioxidante E y otras como ácido fólico o vitaminas del grupo B (B6 y B2).
  • Entre los minerales que contiene destacan el fósforo, el potasio, el magnesio, el manganeso, el hierro y el calcio.
  • También contiene fibras solubles, igual que las zanahorias, que ayudan a controlar y  disminuir el colesterol.
  • Gracias a sus proteínas nos aporta energía y es muy aconsejable para el entrenamiento deportivo.

Beneficios del romanesco

Gracias a todos estos nutrientes los beneficios para nuestra salud son múltiples:

  • Nos ayuda a perder peso, por su baja carga calórica.
  • Fortalece el sistema inmune y cardiovascular.
  • Tiene un efecto diurético y depurativo de toxinas.
  • Numerosos estudios han demostrado que es muy beneficioso en la prevención de cáncer de pulmón, ovarios, riñones, mama, próstata y colón.
  • Ayuda a combatir las enfermedades degenerativas del cerebro.

Fotor_158247522284359[1]

En la cocina

El romanesco es muy fácil de cocinar. Se puede comer tanto en crudo como cocinado.

  • Lo primero es lavarlo bien, incluso se puede dejar en remojo (poco tiempo).
  • Luego lo puedes cortar en ramitos como la coliflor o el brócoli. También en trozos grandes o lo puedes cocinar  entero (asarlo al horno).
  • Si lo comes crudo, es importante  consumirlo ecológico y masticarlo muy bien, para hacer mejor su digestión.
  • Lo puedes preparar en ensaladas, solo o con otros ingredientes, añadiéndole un aliño de limón, aceite de oliva y sal.
  • Se puede añadir como crudités a salsas, sopas, caldos, cremas, etc.
  • En crema de verduras está delicioso: sofríe una cebolla y un ajo, añade el romanescu, si quieres también una patata o un nabo. Cubre de agua, salpimenta al gusto. Deja a fuego medio unos 20 minutos, luego tritura y lista para comer.
  • Otra opción en cocinarla al vapor 10 minutos y luego saltearla 5 minutos con un chorrito de aceite de oliva, añadirle semillas de sésamo, plantas aromáticas, y especias que más te gusten.
  • Lo podemos rallar crudo y ulizarlos igual que el cuscús (como la coliflor y no es necesaria su cocción).
  • A la plancha, cortado en trozos medianos y condimentado con especias.
  • Al horno, lo puedes asar entero o a trozos medianos.

 

Publicado por Conchi Criado

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario