Preparar un buen potaje es mucho más fácil de lo que parece, es uno de los platos estrella del otoño e invierno. Además de ser muy nutritivos resultan muy reconfortantes en los días de frío y lluvia.
Por lo general se hacen de legumbres y vegetales. En este potaje he utilizado el boniato, un tubércolo propio de esta época del año. El boniato le aportará una dulzura y cremosidad al guiso que las patatas no tienen.
La lenteja, el otro ingrediente estrella del guiso, es un alimento básico en cualquier dieta por su valor nutritivo: incorpora una gran variedad de minerales y contiene un elevado aporte proteico y de hidratos de carbono. Esto se traduce en una gran dosis de energía tanto para las actividades físicas como para alimentar el cerebro para la concentración y el estudio.
El laurel y el orégano además de dar sabor al plato nos ayudan a digerir mejor las lentejas.
Ingredientes para 4 personas:
- 1 taza de lentejas secas, yo he elegido las pardinas (pequeñas y marrones).
- 1 cebolla picada fina.
- 1 boniato grande.
- 2 zanahorias medianas.
- Un buen chorrito de aceite de oliva (2 cucharadas soperas).
- 1 cucharada de postre de orégano seco.
- 2 hojas de laurel.
- 2 dientes de ajos.
- 1 tomate maduro (mejor de pera es más sabroso).
- 4 ó 5 tazas de agua aproximadamente fría.
- Ten preparada agua caliente. Si durante la cocción el guiso se va quedando seco, hay que añadir agua templada lentamente para que no se corte.
Elaboración
CONSEJO: Antes de empezar a cocinar las lentejas te sugiero cubrirlas con agua fría unos minutos. Dejándolas en agua fría dos o tres horas se reduce considerablemente el tiempo de cocción y se mejora la biodisponibilidad de nutrientes. Todavía mejor es si se dejan toda la noche y se añade alga kombu, pues así se reducen aún más los compuestos que provocan los gases.
El agua tiene que ser lo más pura posible y fría. No añadas ni sal ni bicarbonato, para que no se rompa la piel. Después, escúrre las lentejas y pásalas por agua fría para eliminar los azúcares que han soltado durante el remojo.

- En una cazuela se ponen dos cucharadas de aceite de oliva. Se añaden la cebolla troceada en trozos pequeños y los dos ajos laminados.
- Se rehoga el ajo y la cebolla hasta que esta quede transparente.
- Se pela el boniato y las zanahorias, se lavan y se cortan en trozos pequeños. Se añaden al sofrito.
- Se pica o ralla el tomate y se añade también, removiendo bien.
- Se agregan las dos hojas de laurel y una cucharadita de postre de orégano seco, todo bien mezclado.
- Se escurren las lentejas y se añaden. Hay que rehogarlas bien para que cojan todos los sabores.
- Se cubre el guiso con agua fría y sin sal (unas 4 ó 5 tazas aproximadamente).
- Durante los primeros diez minutos las lentejas tienen que hervir a fuego rápido y sin tapar.
- Pasados 10 minutos hirviendo se tapa. El resto de la cocción será a fuego lento y continuo para que no se rompa la piel de las lentejas.
- Se deja cocer a fuego lento hasta que el boniato esté blandito y las lentejas cocidas, unos 35 a 45 minutos aproximadamente (depende de la varidad de las lentejas). Es importante ir probando el guiso para comprobar si están cocidas.
- La sal se tiene que añadir en el último momento para evitar que las lentejas se endurezcan.
- Opcional: al añadir la sal se puede añadir una pizca de pimienta y/o media cucharadita de pimentón (dulce o picante, lo que más te guste).
TRUCO: Si este guiso lo haces con lentejas ya cocidas, el tiempo de cocción será más corto: unos 20 ó 25 minutos aprox. hasta que el boniato esté blandito.
Este guiso lo puedes hacer uno o dos días antes. Estará igual de rico y nutritivo.
¡Espero que te guste!
Publicado por Conchi Criado


