La sal de la vida

ses salines

La sal es imprescindible para la vida humana, es un ingrediente tan cotidiano en nuestra cocina  que muchas veces no nos paramos a pensar qué tipo de sal tenemos en nuestro salero.

Nuestras células viven en nuestro medio interno, que es salado, por lo tanto sin sal no puede haber vida. La sal natural cristalina que nos ofrecen el mar y la montaña está compuesta por 84 elementos que forman parte de nuestro organismo en la proporción exacta. Entonces, si es así, ¿por qué está considerada la causa de muchas patologías y por qué se le considera, junto con el azúcar refinado, un «veneno blanco»?

La respuesta es muy sencilla, lo que ocurre es que la sal de mesa que consumimos habitualmente no tiene nada ver que con la sal natural cristalina.

¿Qué es la sal refinada de mesa?

La industria alimenticia decidió un día convertir la sal natural cristalina (compuesta por 84 elementos) en un simple cloruro sódico (de sólo 2 elementos), quitándole los minerales y oligoelementos que hacen que la sal natural sea «oro puro». En ocasiones le añaden yodo y/o flúor de manera artificial, además de conservantes, los aditivos denominados «E», así como hidróxido de aluminio, todos ellos muy  perjudiciales para la salud ya que sobrecargan nuestro organismo.

saleroNo es la sal natural cristalina la que hace daño, sino la sal de mesa industrial refinada, carente de minerales y de magnesio, que es el elemento fundamental para regular el equilibrio sodio-potasio y para ayudar a eliminar el exceso de sodio a través de de los riñones.

Hay que ir con cuidado también con los alimentos preparados y envasados, los cuales también llevan sal refinada como conservante, además de embutidos, salchichas, pescado ahumado, quesos, galletas, conservas, aperitivos, snacks, frutos secos salados, cereales de desayuno, tostadas, salsas, bollería, etc. El consumo habitual de estos productos hace que los órganos eliminadores (los riñones, los intestinos y la piel) estén constantemente sobrecargados.

Evitando la sal de mesa y todos estos productos reduciremos las posibilidades de padecer hipertensión, varices, retención de líquidos, mal funcionamiento renal, trastornos gástricos, problemas óseos, insuficiencia cardíaca, infartos e ictus.

sal madera

¿Qué sal tendremos en nuestra cocina?

La sal natural cristalina la encontramos en el mar y en la montaña.

  • La sal marina natural sin refinar, que además de cloruro sódico contiene yodo, magnesio y prácticamente todos los oligoelementos imprescindibles para nuestro organismo.
  • La sal del Himalaya. Hace 250 millones de años la sal marina quedo cristalizada y acumulada en los yacimientos de montaña, por lo tanto se conserva de forma más natural y pura. Hoy en día la que consumimos habitualmente en Europa procede de las minas de las montañas del Himalaya.

Consumir la SAL MARINA natural más cercana, de alguno de nuestros mares o salinas de nuestras costas y/o SAL DEL  HIMALAYA (sal cristalina de la montaña).

Tomar como máximo 1 cucharadita de café de sal al día (entre 2 a 3 gr.) y evitar los alimentos procesados.

Mejor consumir la sal en cocción que cruda, para eso la echaremos unos minutos antes de que acabe la cocción de nuestro plato, no al principio.

 Publicado por Conchi Criado.

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